Paul Johnson: Una historia de los judíos. El período romano; Herodes y el Segundo Templo

Paul Johnson, una historia de los judíos

En el 161 los Hasmoneos sellaron una alianza con Roma, tras lo cual quedaron como la familia gobernante de Judea, un estado independiente. En todo caso, tras 34 años de luchas contra la helenización, el judaísmo quedó marcado por el tradicionalismo y los reformistas desacreditados. En Jerusalén se formó un populacho rebelde y temible, lleno de extremistas (p. 105).

Para contrarrestar la influencia griega se creó un sistema nacional de escuelas confesionales, en las que se enseñaba a los niños la Torah. También quedó reforzada otra institución: la sinagoga y el rabinato. En estas instituciones influyeron sobre todo los fariseos. El Templo en cambio, estaba dominado por los saduceos, aliados de la familia Hasmonea (p. 106).

El último de los hermanos Macabeos fue Simón. Estos eran unos guerrilleros muy exaltados. Su hijos Juan Hicarno, que reinó entre 134 y 104, era muy diferente. Trató de recrear el reino de David, sobre la base de la religión. Para ello tuvo que utilizar la espada, forzando la conversión al judaísmo a muchas ciudades helenizadas (p. 107).

Su hijo siguió con esa política, forzando a la conversión o expulsando a las poblaciones no judías. Cuando muere en el 76 deja un reino extenso, que pudo expandirse entro los dos imperios dominantes. Antípater, un primer ministro medio judío medio helenizante, se hace con el poder y pacta con Roma. Judea pasa a ser un estado cliente de Roma (p. 108-9).

Herodes el Grande, hijo de Antípater reino del 37 al 4 antes de Cristo. Su reinado es muy curioso. Era a la vez judíos y anti judío. Contó siempre con el apoyo de Roma, acabó con los Hasmoneos y recortó el poder de los sacerdotes separando religión y estado (p. 110-111).

Hizo muchas obras públicas y ayudó a los judíos de la diáspora. Estableció en la costa una nueva cuidad administrativa: Cesárea. En Jerusalén construyó la fortaleza Antonio, apara dominarla. Además construyó un nuevo Templo, mas grande que el de Salomón (p. 114-5).

El segundo templo estaba servido por varios miles de sacerdotes. Se quemaban en el cada año 600 kilos de incienso y se sacrificaban cada día dos corderos al amanecer y dos al anochecer, pero en las festividades se mataban animales por miles. El espectáculo era bárbaro, con sangre por todos los sitios. De hecho había un sistema de tuberías para que esta fluyera. Los días de fiesta mayor, con peregrinación de judíos de todo el mundo, estaba lleno de gente. El templo era riquísimo, funcionaba como banco, como lugar de depósito. Los judíos tenían que pagarle un impuesto personal anual, demás recibía muchas donaciones. (p. 116-8).

A Herodes le sigue uno de sus hijos, Arquelao, pero los romanos lo tuvieron que deponer en el 6 después de Cristo, por incapaz. En el 37 dan el gobierno a Herodes Agripa, pero tras morir este tiene que hacerse cargo del gobierno directo. Esto creó unas tensiones muy grandes, que dieron lugar a los alzamientos del 66 y del 135. Ningún territorio gobernado por los romanos manifestó semejante rebeldía. Para Johnson se trata de que los judíos eran demasiado avanzados intelectualmente para aceptar el gobierno extranjero. El problema de fondo es la incompatibilidad intelectual del mundo grecorromano y del mundo judío, que llevó a un choque de civilizaciones (p. 118-9).

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