Esto es tortura, y no las novatadas de Abu Graib, pero a la prensa no le interesa. Se trata de un adolescente de 12 años:
Lo más esperanzador es que se descubrió por un soplo de los residentes, lo que quiere decir que están empezando a dejar de temer a los terroristas. Y ya se sabe que a falta de «apoyo popular» el terrorismo desaparece… Justo lo contrario de las provincias vascongadas.
Más.
Deberíamos pedir a los americanos que se pasasen unos días por Euskadi…