“Necesitamos más inmigrantes”

Aquí tenemos el punto de vista del liberalismo fundamentalista sobre la inmigración. Hablo de liberalismo fundamentalista para referirme a los liberales dogmáticos que parten de cuatro principios y los aplican a cualquier situación política, cualesquiera que sean las circunstancias. Suelen ser gente cabal, con buena formación intelectual, incluso se les ve buenas personas. Al menos a mí me lo parecen, les compraría un coche usado.

Sin embargo, hay veces en que la aplicación de las cuatro reglas a golpe de manivela puede resultar improcedente. Veamos:

En los ochenta y en los noventa, los países europeos han recibido flujos migratorios en buena parte ilegales y en buena parte políticos (refugiados) . Las medidas de control de esos flujos no han surtido demasiado efecto. Sólo en Europa entran entre 400.000 y medio millón de inmigrantes ilegales al año.

Eso solo quiere decir que las medidas de control son insuficientes. En realidad, la cosa es aún más grave: retórica aparte, no ha habido voluntad política de controlar la inmigración. Ni por parte de la derecha ni por parte de la izquierda. Por ejemplo, aquí contábamos que la Armada española se dedica a traer a las Islas Canarias a los cayucos que detecta… en vez de alejarlos de las aguas territoriales. ¿Qué quiere decir entonces con que no han surtido efecto? Otra:

Para estabilizar esta variable [la ratio trabajadores/pensionistas], Alemania ha de atraer 3,6 millones de inmigrantes/año, Francia 1,8 y la UE, 13,5. Esto significa que los estados de la Europa rica se verán obligados a incorporar a sus mercados laborales un creciente número de ciudadanos extracomunitarios. De lo contrario, pesará sobre las futuras generaciones de europeos una carga fiscal creciente, para cubrir los costes del Estado del Bienestar, que puede llegar a ser insoportable y puede frenar de modo drástico el crecimiento económico.

¿? Curioso. Un liberal nos dice que tenemos que permitir la inmigración para mantener el estado de bienestar. Otros se frotan las manos con la inmigración, porque consideran que no hay “estado de bienestar” que pueda sobrevivir unos flujos inmigratorios intensos. Nos salieron trileros: Primero nos dicen que tenemos que permitirla para que nos paguen las pensiones de dentro de veinte años, pero en cuanto los tenemos dentro nos mueven la carta y nos dicen que la inmigración forzará el desmantelamiento del “estado de bienestar”, porque los inmigrantes gastan mucho en sanidad y la educación de sus hijos… ¡Vaya jugarreta! Les dan lecciones a los famosos de la calle de Sierpes. Esto es retórica política, donde esperamos encontrar argumentos razonables nos presentan sofismas que igual valen para un roto que para un descosido. Esto es peor:

Algunas mentiras sobre los inmigrantes

 

Al mismo tiempo, los diversos trabajos empíricos realizados en distintos países arrojan tres resultados de suma trascendencia: los inmigrantes no cometen más delitos que la población nativa, sus niveles de paro no superan a los del resto de la población activa y (para bien o para mal) su tasa de fertilidad no es más alta. Así pues, la hipótesis según la cual altas tasas de inmigración implican una elevada criminalidad, un abultado desempleo y una explosión demográfica que puede cambiar radicalmente la composición de la población en los países receptores, no está apoyada por los hechos; es, simplemente, falsa.

Aquí van algunas verdades contra las mentiras de las mentiras de Quirós: Primera verdad: Los inmigrantes delinquen mucho mas que los nativos (El 70% de los delincuentes encarcelados en 2005 son extranjeros). Segunda verdad: Los inmigrantes trabajan menos que los nativos (Degree of Employment amongst Oslo’s Immigrants). Tercera verdad: Las extranjeras, especialmente de países musulmanes, tienen muchos mas hijos que las españolas (La natalidad de las extranjeras en España).

Y sin embargo, es él quien nos acusa a nosotros de mentir… ¿A qué se debe esto, a ignorancia crasa, a arrogancia o a dogmatismo? Probablemente a una mezcla de las tres. Fundamentalismo liberal agudo. Que alguien les avise, por favor 

El debate sobre la inmigración

20 comentarios

  1. El problema no es inmigrantes sí o no, sino qué inmigrantes. USA, Australia, el mismo Israel, son países creados a partir de la inmigración y funcionan perfectamente. Solo es necesario integrarse, trabajar, cumplir las leyes, comprometerse con el progreso y la defensa del país que te acoje, … por supueto esto trae dificultades pero son solucionables.
    Otra cosa son las masas islámicas «sin oficio ni beneficio» que tienen como único objetivo vivir del cuento hasta que puedan destruir nuestra sociedad desde dentro. Eso es un cáncer que acabará con nosotros si no le hacemos frente.

  2. En cuanto a a natalidad pienso que cada uno es libre de tener los hijos que le de la gana. ¡A ver si ahora vamos a ser como los que nos dicen que comer, beber o fumar!
    Yo tengo uno y no busco excusas por ello. Simplemente decidí no tener más.

  3. Paco, por descontado que estas en tu derecho, pero eso no quiere decir que no sea criticable.

    Con un hijo es imposible mantener un grupo social, por lo tanto es inmoral, en su sentido auténtico: va contra el mantenimiento del grupo.

    Con dos hijos la cosa tampoco va bien, de hecho caería la población, aunque no se desplome. Con tres se cumple con el deber bíblico y materialista de crecer y multiplicarse. Yo estoy tratando de que mis hijos asi lo entiendan. Moraleja: No parar antes de tres.

  4. En el momento en que todo el mundo, sin excepción, viva exclusivamente de SU dinero, tendrá la libertad absoluta para tener los hijos que les dé la gana.

    Pero mientras la generación trabajadora tenga que pagar de sus impuestos la pensión de los jubilados, pues no me parece muy justo, que digamos.

    Los que actualmente tienen algún hijo, deberán ser conscientes que ese hijo será explotado mediante impuestos para pagar la pensíón de una multitud de ancianos, muchos de los cuales no habrán tenido hijos.

    Muy correcto, ¿no?
    Pues libertad 100% y que cada uno viva de SU dinero, y si los hijos quieren mantener a sus padres, que así sea, pero que no tengan que trabajar la mitad del año para mantener vía impuestos a desconocidos que no quisieron tener hijos.

    El sistema es inviable, y los politicuchos lo saben.
    Por eso se han sacado el «as de la manga» de traer inmigrantes para que mantengan a las futuras ancianas que no habrán querido tener hijos «para que no les estropee la carrera o la figura» y ancianos que no habrán querido procrear «para no atarse».

    Es decir, la sinrazón y el egoísmo nos han traído a la situación actual en la que, en toda Europa, el sistema de Bienestar y de pensiones es inviable y entrará en quiebra en pocos lustros.

    La solución adoptada no es una rectificación de los errores pasados, sino una vuelta de tuerca en el suicidio colectivo y en el egoísmo: la entrada de millones y millones de inmigrantes, extraños a nuestra cultura, «para que nos paguen las pensiones».

    Si por culpa de esto se destruyen naciones y culturas milenarias, o se hace la vida imposible a generaciones futuras, cada vez más en minoría en un ambiente de vándalos, … qué más da, con tal de que los viejetes puedan cobrar la pensión.

    Pues va a ser que no. Yo pienso tener al menos tres hijos, y los voy a educar en la evasión de impuestos.
    Ya está bien de que de nuestro trabajo haya que mantener las ayudas de millones de moros y africanos, y el corte de pilila de los híbridos sexuales.

  5. P.D.: hasta ahora he supuesto que los inmigrantes iban a resolver el problema de las pensiones.
    Pero no va a ser así.
    Análisis económicos bastante solventes ponen de manifiesto el hundimiento de las economías europeas por la entrada masiva de inmigrantes analfabetos, y la quiebra definitiva del «Estado de Bienestar».
    Y todo esto por muchos inmigrantes que lleguen lo único que harán es agravar la situación.

  6. Caty, creo que no has entendido nada de lo que he dicho.

    No te culpo, algunas cosas son difíciles de comprender bajo la mentalidad «bienpensante» española.

    La homosexualidad es una enfermedad que tiene tratamiento, y los ejemplos de hombres homosexuales que cito afrontan su situación personal desde esa perspectiva, además de un enfoque práctico, realista, objetivo de su situación, y posiblemente también con algún componente religioso, aunque principalmente bajo el deseo de realizarse en una vida masculinamente vivida con plenitud como esposo y padre de familia, que es lo máximo a lo que puede aspirar un hombre como tal. Un homosexual tiene una disfunción del comportamiento sexual inducida por una malfunción hormonal, principalmente, pero como digo es una enfermedad que tiene tratamiento. Por tanto si hay voluntad de ser tratado y se es tratado, depravación ninguna. Estos hombres tienen controlada su enfermedad mientras sigan su tratamiento, han desarrollado una capacidad de voluntad extraordinaria y por lo general son o tan o mas fieles que un marido no homosexual. A mi, efectivamente, este escenario me parece mucho mejor al de un «homonomio» de dos hombres con niños.¡Que horror!

    Lamentablemente, el ejemplo y criterio a seguir que se está dando a ver a aquellos que padecen de homosexualidad es el del no tratamiento, y no voy a criticar yo el que uno tome libremente esa decisión. Lo que digo es que deberíamos dar mas opciones porque muchos homosexuales desconocen por completo esa otra opción, porque no existe socialmente, porque es políticamente incorrecta. Todavía me acuerdo de aquel catedrático (creo que en psiquiatría) al que fusilaron sin piedad porque dijo precisamente lo que es de sentido común y está en los libros de medicina: que la homosexualidad es una enfermedad. Hasta el PP, que lo invitó a la conferencia, se desmarcó. Y es que los maricomplejos son tan malos como los buenismos, o incluso peores.

    Saludos.

  7. «La homosexualidad es una enfermedad que tiene tratamiento»

    Pues yo no diría que es una enfermedad, sino una desviación de la sexualidad normal.

    Lo del tratamiento, pues no sé. Si alguien ha sido «curado»…

    Lo que sí me parece una enfermedad grave es el transexualismo.

  8. Yo preferiría que no hubiese homosexuales, pero cada uno debe hacer con su sexualidad lo que quiera mientras no haga daño a nadie, vamos. No podéis pretender que la gente sea heterosexual porque lo digáis vosotos, menos encerralos en un psiquiátrico y someterlos a un tratamiento de «heterosexualización» o como queráis llamarlo.

  9. Vamos, Antón el Teólogo.
    Te he oído decir cosas más serias para que ahora sueltes esto:

    «Yo preferiría que no hubiese homosexuales»

    De acuerdo.

    «pero cada uno debe hacer con su sexualidad lo que quiera mientras no haga daño a nadie»

    Esto es un tópico retro-progre que no por repetido mil veces se convertirá en verdad.
    Nadie puede decidir su orientación sexual.
    Por tanto, no es una ‘opción’ como dicen los cursis.
    Al que le gustan las vergas, pues le gustarán igual, gobierne Franco o Zapatero.

    Por otro lado, estoy de acuerdo en que cada uno puede acostarse con quién le dé la gana, y hacer cualquier práctica sexual, mientras sea consentida, por aberrante que me parezca.

    Otra cosa es que pretendan apropiarse de fondos públicos para hacer desfiles carnavalescos y ofensivos, y pretender adoctrinar a los niños en el colegio mediante asignaturas obligatorias.

    No podéis pretender que la gente sea heterosexual porque lo digáis vosotos, menos encerralos en un psiquiátrico y someterlos a un tratamiento de “heterosexualización” o como queráis llamarlo.

    Es que nadie será heterosexual porque lo digamos nosotros, … ni porque lo decidan ellos mismos.
    Cada uno es lo que es, y nadie (ni él mismo) lo puede cambiar.

    En cuanto a lo del tratamiento famoso:
    – No he leído por aquí que nadie pida tratamientos forzosos de «heterosexualización».
    – Yo no lo defiendo.
    – No sé si existen tales tratamientos o no.
    – Creo que debe haber libertad, tanto para el que quiere seguir siendo ‘homo’, como para el que quiere «heterosexualizarse», suponiendo que tal cosa sea posible.

  10. «No podéis pretender que la gente sea heterosexual porque lo digáis vosotos, menos encerralos en un psiquiátrico y someterlos a un tratamiento de “heterosexualización” o como queráis llamarlo.»

    Es que nadie será heterosexual porque lo digamos nosotros, … ni porque lo decidan ellos mismos.
    Cada uno es lo que es, y nadie (ni él mismo) lo puede cambiar.

    En cuanto a lo del tratamiento famoso:
    – No he leído por aquí que nadie pida tratamientos forzosos de “heterosexualización”.
    – Yo no lo defiendo.
    – No sé si existen tales tratamientos o no.
    – Creo que debe haber libertad, tanto para el que quiere seguir siendo ‘homo’, como para el que quiere “heterosexualizarse”, suponiendo que tal cosa sea posible.

  11. «Esto es un tópico retro-progre que no por repetido mil veces se convertirá en verdad.
    Nadie puede decidir su orientación sexual.
    Por tanto, no es una ‘opción’ como dicen los cursis.
    Al que le gustan las vergas, pues le gustarán igual, gobierne Franco o Zapatero.

    Por otro lado, estoy de acuerdo en que cada uno puede acostarse con quién le dé la gana, y hacer cualquier práctica sexual, mientras sea consentida, por aberrante que me parezca.»

    O no me has entendido o me expliqué mal. Cada persona tiene sus instintos sexuales, pero desde luego puede decidir mantener relaciones o no. Por ello cuando digo

    “pero cada uno debe hacer con su sexualidad lo que quiera mientras no haga daño a nadie”

    me refiero a que cada uno puede decidir si lleva una vida activa sexualmente activa o no conforme a su inclinación, orientación, tendencia o como lo queráis llamar.

  12. «- No sé si existen tales tratamientos o no.»

    Se que piensas que estoy de coña. pero durante el franquismo alguno fue detenido y sometido a duchas de agua fría, en otros lugares se usraon electroshocks.

  13. «Se que piensas que estoy de coña. pero durante el franquismo alguno fue detenido y sometido a duchas de agua fría, en otros lugares se usraon electroshocks.»

    Lo de las duchas, algo he oído.
    En cuanto a lo de los electroshocks, ejem, ejem.

  14. Casos de palizas he oído, pero no había una política oficial de represión de la homosexualidad, como se afirma con frecuencia.

    En la ciudad en la que vivo, bastante poblada, sé de varios homosexuales «de toda la vida» que los conoce toda la ciudad, y jamás fueron detenidos ni perseguidos por ello.

  15. jeje 😀

    Bueno, yo creo que en los tiempos que estamos no estaríamos hablando de ese tipo de tratamientos con agua fría y electroshocks, jaja.

    Ahí van un par de referencias.
    – Comprender y Sanar la Homosexualidad
    – La esencia lesbiana

    Me parece muy bien lo de la libertad de acostamiento. Lo que me parece muy, pero que muy mal, es que la otra opción está satanizada y ante esa situación solo hay una opción socialmente aceptable: o vergas o vergas. Hay muchos que quizás tomarían el otro camino, pero claro, bienpensándolo mejor no porque serías un depravado, porque te satanizarían etc… A ver guapos progres (por favor no me malinterpreten con lo de guapos y el tema que estamos tratando) ¿en que se ha cambiado con respecto a tiempos de Franco? ¿No queríamos libertad? Pues ahora tenemos lo mismo, una sola opción, pero al contrario. Y seguramente al que llevarían a baños de agua fría sería al que quisiera llevar un tratamiento y una sana vida heterosexual.

    Tampoco nos olvidemos: yo no estoy teorizando, estoy dando testimonio de lo que he visto. Tan modernos que somos los españoles, y mentalmente nos cuesta ir mas allá y comprender mas allá. Lo dicho, no hemos avanzado mucho con respecto a Franco, ahora es la misma cosa rancia, pero al contrario. Ay esta hipocresía progre… que decían que querían libertad 😀

    Saludos amigos.

  16. Si, eso es de moneda común entre el progrerío: tomar la excepción como norma.

    Lo que dice Valín es común en toda España.

    En mi caso tengo un par de vecinos homosexuales que llevan viviendo juntos toda la vida, ya son unos entrañables ancianitos y son enormemente respetados y queridos por toda la vecindad y todos aquellos que los conocen. Y siempre ha sido así.

    Por si fuera poco son unos entusiasmados católicos y practicantes.

    Amigos, el mundo progre está infectado y nos infecta con tantos tópicos y clichés, y nos decían que ellos eran los modernos. Ahora, después de tantos años, que lástima de gente, pero que retrogradas.

    ¡ Saludos !

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